Manfred Max Neef exhorta en carta abierta a presidente Piñera a rechazar proyecto HidroAysén

Señor Presidente:

Con el respeto que me merece su persona y su investidura, me permito en mi calidad de ciudadano libre de compromisos políticos, empresariales e institucionales, plantearle algunas preguntas y un comentario en relación al megaproyecto Hidroaysén, próximo a ser votado en cuanto a su factibilidad.

Preguntas:

¿Está usted dispuesto a cargar en su conciencia el que bajo su presidencia se haya aprobado el más brutal Megaproyecto de la historia de Chile, en cuanto a sus devastadores impactos ambientales, sociales y culturales?

¿Imagina usted el infierno de impacto social y cultural que significará para los asentamientos humanos de la región vivir diez o doce años rodeados de megamaquinarias y de miles de trabajadores no locales destruyendo y devastando su entorno, su cotidianeidad, sus costumbres y su tranquilidad familiar? ¿Está usted dispuesto a cargar eso en su consciencia?

¿Piensa usted que una línea de transmisión de 2.300 kilómetros con torres de 70 metros de altura (equivalentes a edificios de 20 a 25 pisos) cada 400 metros, que, según análisis preliminares basados en peticiones mineras realizadas por y para los interesados, fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación, 16 humedales y 32 áreas protegidas privadas, es algo liviano como para cargas en su conciencia?

¿Ha pensado usted que una franja de 2.300 kilómetros de largo por 100 metros de ancho para instalar las torres, significan 23.000 hectáreas de total deforestación? Cuatro veces más que las presuntas hectáreas que serán inundadas por las represas ¿En adición a lo anterior, ha reflexionado usted sobre la descomunal destrucción de naturaleza que significará trasladar, desde unos pocos puertos, 5.750 torres de esa magnitud a su lugar de emplazamiento? ¿Vale la pena eso en la consciencia?

De concretarse la construcción de dicha línea, Chile podrá sentirse “orgulloso” de haber generado la cicatriz más grande del planeta. ¿Cabría tal “orgullo” en su conciencia?

Es un hecho que, a pesar de la desinformación, la publicidad maliciosa, las presiones y las tácticas de seducción locales a través de regalitos realizadas por la empresa, una clara mayoría ciudadana se manifiesta contraria al proyecto. ¿Siendo nuestro país una presunta democracia, cabe en su conciencia que esa ciudadanía que hizo posible que usted fuera Presidente, no sea respetada?

Muchos sabemos, y desde luego usted también sabe, los múltiples vicios que se han cometido en el Estudio de Impacto Ambiental. No sólo el haber despreciado e ignorado totalmente la participación y las observaciones ciudadanas que la ley garantiza. Ha habido mentiras, descalificaciones y adulteraciones de todo tipo, que resultan inaceptables para una ciudadanía responsable y preocupada por un futuro digno para el país.

El resultado final, de aprobarse el proyecto, sería el de constatar una vez más, que vivimos en un país que practica toda clase de rituales democráticos falsificados y enmascarados, de tal manera que el poder y el dinero acaben siempre siendo los vencedores. ¿Estaría usted dispuesto a corroborar esta verdad con su conciencia?

El hecho de que la construcción de las represas se presente como un proyecto distinto y separado del de la línea de transmisión es no sólo una bofetada al sentido común, sino una grave ofensa a la inteligencia ciudadana. La más elemental honestidad y transparencia institucionales (de que tanto se habla como propósito del gobierno) obligaría a evaluar lo que realmente corresponde; es decir un solo proyecto que incluye represas y línea de transmisión. El hecho que no se haga como corresponde es obvio. El rechazo del proyecto sería casi seguro. ¿Está usted dispuesto a legitimar este tipo de truco en su conciencia?

Comentario.

Permítame aclararle, señor Presidente, que no soy un “terrorista ambientalista” ni un fundamentalista fanático. Tengo un prestigio internacional bien ganado y consolidado como intelectual que ha trabajado en el diseño de alternativas económicas y de desarrollo que eviten los desastres locales y globales que estamos experimentado tan duramente en las últimas décadas.

Para mí, respeto a todas las formas de vida, amor a la Naturaleza, belleza, felicidad, dignidad, bienestar y calidad de vida, son componentes que no pueden ni deben estar marginados del concepto de desarrollo. Es más, sostengo con toda mi fuerza que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar sobre la reverencia por vida; de todas las manifestaciones de la vida. ¿Cuántos de estos principios respeta el monstruo de HidroAysén?

Usted ha manifestado en múltiples oportunidades que Chile está próximo a ser un país desarrollado. ¿Cómo entiende usted el desarrollo? ¿Se trata de alcanzar un determinado PIB per capita? En mi opinión se trata de cumplir con las condiciones que acabo de enumerar. Y para cumplirlas nos falta mucho, muchísimo señor Presidente. Desde luego que favorecer proyectos como HidroAysén, que prioritariamente contribuyen al enriquecimiento de corporaciones trasnacionales que no le deben ninguna lealtad a Chile, nos aleja aún más del verdadero desarrollo que necesitamos.

Aún cuando no existe entre usted y yo una amistad profunda, hemos mantenido cordiales relaciones personales desde hace muchos años. He apreciado su inteligencia y sus capacidades. Del mismo modo me fui formando la impresión de que usted era uno de los pocos políticos sensibles al medioambiente y amante de la naturaleza. A pesar de que no voté por usted, me sentí contento de que tendríamos un Presidente capaz de concebir un desarrollo armónico entre economía y Naturaleza. Me apenaría mucho, no sólo por mí, sino por usted, el poder haberme equivocado.

Hago votos, señor Presidente porque inicie usted un diálogo profundo con su conciencia. Quienes realmente amamos la notable belleza de nuestro país sinceramente lo esperamos.

Saluda a usted cordial y respetuosamente,

Prof. Dr. h. c. Manfred Max-Neef
Ex Rector
Director Instituto de Economía
Universidad Austral de ChileOjalá sea escuchado por Piñera

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Trata de CARTA A PIÑERA DE LA PEQUEÑA RELMUTRAY

 

Cita

CARTA A PIÑERA DE LA PEQUEÑA RELMUTRAY

Carta de la pequeña Relmutray Cadin Calfunao al Presidente Sebastian.Piñera Echeñique

de Bicentenario Nada Ke Celebrar, el El jueves, 02 de septiembre de 2010 a las 16:38

 Señor: Sebastián

 Piñera Echenique

Presidente de la República

Palacio La Moneda

Santiago, Chile

 

Presente: 

 

Lo primero que quiero decirle es que escribo esta carta con mucha tristeza. Mi nombre es Relmutray Cadin Calfunao, de 12 años de edad, en estos momentos vivo en Suiza, y desde el 10 de Septiembre del año 2008 estoy a la espera del resultado de mi solicitud de asilo político en este país. Soy la hija menor de la lonko Juana Calfunao Paillalef, presa política mapuche que se encuentra encarcelada en la cárcel de Temuco por más de 4 años, sentenciada por ofender la a autoridad.

 

A pesar de la buena conducta de mi madre, y no haber herido ni causado daño a nadie, las autoridades judiciales le han negado en tres ocasiones la solicitud de libertad incondicional. En estos momentos, mi madre está enferma, producto de las torturas, tanto físicas como psicológicas, de las que ha sido objeto durante su detención.

 

La mala salud de mi madre se ve agravada por la tristeza que la embarga al observar que la vida de su hijo Waikilaf, quien se encuentra en huelga de hambre por más de 50 días, se consume lentamente. Mi hermano Waikilaf se encuentra en huelga de hambre desde el 12 de julio, junto a otros 32 hermanos mapuches. Además de la tristeza que me causa la mala salud de mi madre y de mi hermano, quien en los últimos días ha sido llevado de urgencia al hospital para salvarle la vida, ayer me enteré que otros tres niños mapuches se sumaron a la huelga de hambre, protestando por su inocencia y por haber sufrido torturas en las cárceles chilenas.

 

Sr. Presidente, yo no entiendo de política, porque soy solo una niña, pero me pregunto, ¿porque existe tanta represión contra mi pueblo? Los mapuches que llevan años encarcelados, como mi madre, no han matado ni robado a nadie, mientras que policías, que en los últimos años han matado a cinco jóvenes e hicieron desaparecer otro, están libres. ¿Donde está la justicia?

 

Señor presidente, como exiliada mapuche solicito que atienda usted las siguientes demandas que están solicitando mis hermanos mapuches en huelga de hambre:

 

–             No aplicación de la ley antiterrorista

–             Derogación del doble procesamiento, civil y militar

–             La desmilitarización de las comunidades mapuches, y  no más violencia contra los niños y niñas mapuches

–             Respeto al debido proceso (juicios justos)

–             La retirada de nuestro territorio de las empresas forestales y de las empresas contaminantes

 

Señor presidente, a pesar de las pesadillas que me causan el brutal asalto de mi casa, los allanamientos reiterados de mi comunidad y el apaleo de mi madre que observe cuando pequeña, mi gran deseo es volver a mi tierra. Si esta represión cesara en nuestra comunidad y tuviera un hogar, libres de allanamientos y además se respetara a los niños, yo bien podría volver a mi comunidad a disfrutar del paisaje de los ríos y de la naturaleza de mi tierra y volver a estar junto a mis padres y hermanos. “De usted depende, señor presidente”. 

 

Atentamente.

Relmutray Cadin Calfunao

Exiliada Política Mapuche

Suiza 02 de Septiembre 2010

 

P.D.- Pido a quien quiera que lea esta carta, que si tiene a bien visitar a mi madre la  Lonko, Juana Calfunao Paillalef,  lo puede hacer en la cárcel de mujeres, Callejón Carmines 0249, Temuco, IX Región,  y a mi Hermano Waikilaf Cadin Calfunao Cárcel de Angol.

 o a mi Padre en Chile. Antonio Cadin Huentelao

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Lo que el terremoto dejó en evidencia.

 
 
Tal vez desde el terremoto de Chillán, el 24 de enero de 1939 (7,8º y treinta mil muertos), que no se producía en Chile un sismo de la magnitud (9º) y violencia del de la madrugada del 27 de febrero en la zona comprendida entre Valparaíso y Concepción, donde vive el 50% de la población del país.

No hay aún una cifra definitiva del número de víctimas, porque todavía hay en todas partes escombros que remover. Pero ya se superan las 800 personas según las noticias de hoy.

Los desaparecidos son innumerables, en especial debido a los maremotos que arrasaron puertos, caletas y balnearios del litoral. Hay cientos de heridos. Los daños materiales son enormes. Cifras muy provisorias hablan de treinta mil millones de dólares.

Como siempre, la mayoría de las víctimas han sido chilenos pobres. Parece inevitable que el principal impacto de las catástrofes lo reciban ellos. Son los mismos que ahora sufren directamente la falta de alimentos, de agua, medicinas, ropa de abrigo, de techo. En muchas zonas se carece de electricidad, agua y combustible. Todavía son miles los que están a la intemperie porque debieron abandonar o perdieron sus casas. En las zonas más afectadas existen desesperación y una creciente indignación por la ineficiencia de las autoridades.

La acción del Ejecutivo se ha visto entorpecida por la incompetencia y la debilidad del aparato administrativo y los titubeos, demoras y contradicciones a nivel superior.

No obstante las advertencias y la trágica regularidad con que el país es azotado por desastres naturales, no se logran establecer criterios y normas adecuadas para enfrentar estas emergencias. Fue notoria desde el primer momento la descordinación de los servicios: fallaron el agua, la electricidad y los teléfonos, todos elementos en manos privadas, que a varios días de la catástrofe seguían sin funcionar, afectando a más de dos millones y medio de personas. En materia de telefonía se produjo un caos sobre todo en telefonía móvil: las autoridades quedaron virtualmente aisladas de la población, que no sabía qué estaba pasando e imaginaba lo peor.

Con soberbia -e ignorancia- el gobierno no aceptó inicialmente la ayuda ofrecida por diversos gobiernos desde el primer momento. Luego tuvo que rendirse ante la carencia de medios existente en Chile. Especial relevancia tiene la rápida ayuda prestada por Cuba, Bolivia, Perú y Brasil.

Quedó de manifiesto la precariedad del equipamiento para afrontar emergencias y catástrofes: desde la falta de hospitales de campaña, de puentes mecanos, plantas purificadoras de agua, grupos electrógenos, sistemas de comunicación, etc.

La red sismológica existe sólo en la imaginación de sus promotores. El servicio científico de la Armada -que debía dar la alarma del tsunami- incurrió en un error inexcusable al descartar un maremoto que, sin embargo, se produjo con consecuencias desvastadoras en las zonas costeras del Maule y Bío Bío.

Serias fueron también las debilidades administrativas de la autoridad. Nada se hizo por controlar la especulación y acaparamiento de los alimentos y artículos esenciales. Tampoco se previó que el expendio de gasolina no operaría debido a los cortes de energía eléctrica. No se tuvieron en cuenta las acciones del lumpen, que se producen cuando hay apagones, ni la necesidad de establecer una red informativa.

El terremoto desnudó las debilidades del modelo. Chile sigue siendo un país atrasado, aunque se codee en la OCDE con los países ricos. Sufre enormes inequidades y está sometido a la voluntad de empresas y consorcios privados que actúan al margen del control del Estado y de toda consideración por el bien común. Las autopistas concesionadas, por ejemplo, sufrieron daños graves que han puesto en peligro la conectividad del país.

¿Cómo puede explicarse que edificios recién construidos, ocupados por propietarios que tuvieron que hipotecar su inmueble hasta el fin de sus días para conseguirlos, se hayan derrumbado o estén tan dañados que tendrán que ser demolidos? El negocio inmobiliario hace lo que quiere en este país. No hay cálculos estructurales ni estudios de mecánica de suelos que valgan frente a la voracidad por ganar dinero a destajo. Por decir esta verdad, produjeron molestia las palabras del obispo Alejandro Goic, presidente de la Conferencia Episcopal, que condenó los abusos de las empresas constructoras y aludió a los empresarios que por “unos cuantos pesos” no trepidan en poner en peligro la vida de las familias. Ninguna constructora asume responsabilidades, nadie será castigado, nadie irá a la cárcel. La empresa privada es intocable y sus intereses merecen más respeto del Estado que el bienestar y seguridad de la población. Los supermercados suben los precios y ocultan productos. Mientras, el gobierno les compra miles de millones de pesos en mercaderías para distribuir entre los damnificados.

Son debilidades, abusos y corrupción que explican la reacción airada de miles de personas que protestan y que han llegado incluso a apoderarse de alimentos y artículos indispensables para sus familias. Aprovechando esa reacción natural y legítima de los ciudadanos, también han actuado elementos del lumpen y delincuentes para robar artículos electrónicos, licores y otros objetos.

Junto con el terremoto y el tsunami, ha entrado en erupción el volcán del malestar social que permanecía dormido. La ira ciudadana ha despertado. Hay que canalizarla y darle organización, para que se convierta en fuerza constructora de un poder democrático y popular. La memoria histórica del pueblo chileno conserva el legado de generaciones de luchadores sociales y políticos que fueron capaces de estructurar y orientar las demandas populares.

La situación actual ha llegado a extremos críticos en varias ciudades. El gobierno ha decretado zonas de estado de catástrofe en dos regiones, bajo el mando del ejército. Frente a esta medida, la derecha ha celebrado la vuelta de los militares y los tanques a la calle.

Las organizaciones sociales, los estudiantes y vecinos, los sindicatos, deben actuar en estas circunstancias críticas. Organizadamente el pueblo debe recurrir a las autoridades, proponer soluciones y controlar sus actuaciones. Lo más importante es superar la emergencia al más breve plazo. El pueblo tiene la fuerza y las condiciones para hacerlo.

 
                                         
                                         Ellos no abandonan las casas de sus amos. .
                        Casa en la entrada norte de mi ciudad
 
                          Lo que queda, de lo que era un almacén.
 
 
Largas filas de personas, esperando entrar a un supermercado. Los saqueos posteriores, causaron pánico en los dueños de almacenes que se vieron en la obligación de tomar esas medidas de resguardo.
             Ella está sola, se resguardó en una grieta.
Mi hijo en Concepción a 150 kms de su hogar, sin agua, sin luz, sin poder comprar combustible para su auto,
 quedó sin poder volver a casa durante 4 días. Es ingeniero en prevención de riesgos, pero
no previó una experiencia tan increible en plena era moderna.
 
Un edificio recién construido, no resistió el sismo de 8.3 grados registrados en mi ciudad.
Se ve bien a simple vista, pero será demolido, por los graves daños que presenta en los cimientos.
 
                       Así quedaron muchísimas viviendas.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    Bomberos  rescatistas ponen  de pie  la bandera chilena. Es el ánimo de muchos: sacar el país adelante.
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Saliendo de la pesadilla

 
                                                                   

                            
 
Gracias a todos por sus mensajes de apoyo y preocupación.  Lo que vivimos en gran parte del territorio chileno y parte de Argentina,  fue una pesadilla atroz, no me imaginé vivir algo así, pero gracias a Dios, nada malo me sucedió a mi, ni a mi familia.  Ojalá mi pueblo haya aprendido algo de esta tragedia, porque lo que se vivió después del terromoto, es quizás más penoso: los hermanos saqueando a sus hermanos, digo hermanos, porque la raza humana es una sola, lástima que no todos compartan esa visión de la vida.
La presidenta, pidió que se aplique todo el rigor de la ley a estos malos chilenos;  es una idea que yo comparto. Me dió mucha tristeza ver, que mientras el miedo se apoderaba de todos los que vivimos el remezón, hubo personas que se atrevieron a saquear y quemar la propiedad ajena. No buscaban alimentos ni ropa de abrigo, sólo les interesaba robar licores, plasmas, electrodomésticos y cosas suntuarias. Lo mejor y lo peor del ser humano se desató, dejando en evidencia que es necesario un cambio de mentalidad o un despertar de las conciencias. El terromoto vivido, fue atroz, horrible, dantesco, y sin embargo, no logró remecer el corazón de muchos malos chilenos. ¿ Será necesario un remezón grado 100 para despertar esas conciencias?
 Que la pachamama descanse un tiempo, liberó la energía equivalene a 400 bombas como la que se lanzó sobre Hiroshima, no quisiera volver a vivir una noche como la del 27 de febrero de este año,`pero más que eso, me gustaría que jamás se repitan   los hechos  de saqueos y robos después de un desastre causado por la naturaleza. . Así sea.
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Leyenda cherokee, la encontré en la web, dónde más …..

 
 
               Un viejo cherokee le habló al nieto. Una lucha, se libra al interior de las personas.
               Hay dos lobos en nuestro interior, uno es, el Mal: la ira, la envidia, los celos, la tristeza,
               la soberbia, la mentira, la arrogancia. El otro, es el Bien: la alegría, el amor, la humildad,
               la generosidad, la verdad, la compasión, la fé.
               El nieto preguntó: "¿Cuál lobo gana?. El viejo cherokee dijo: "Al que alimentes".
 
                                                                                                                       anónimo.
 
 
                
 
 
                 Feliz 2010 … para todos….!!!!!!
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Sábado: día y noche de juerga, para quien pueda, claro. Feliz fin de semana.

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